Ayer acabé de leer Los Miserables por segunda vez, pero he de reconocer que la primera fue hace tantos años que algunas partes del libro ni me sonaban, como por ejemplo lo de la alcantarilla, que por cierto, es otra de las cosas que no aparecen en el musical.
La lectura ha sido larga pero satisfactoria, y eso que me lo leí todo todo ¿eh? incluso los momentos en que a Victor Hugo se le va la olla y nos cuenta cosas como el menú de las monjas del convento, la batalla de Waterloo, el sistema de alcantarillado en París desde el siglo XV.............., luego ya me considero una experta en historia francesa del XIX (con permiso de Fredes, que total, como no entra nunca en el blog, o se va a enterar).
Ahora voy a leer el de Vargas Llosa (cuando me llegue), y mientras a ver si me da tiempo a leer el último de Humberto Eco, que ahora no sé cómo se titula.
Recuerdos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario